
UNA DECISIÓN IMPOSTERGABLE
De acuerdo a nuestra Constitución usted es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y Policiales y bajo el modelo de su actual política de Gobierno relacionada a la Justicia Social, le enfoco el tema de esta edición extraordinaria de “Gente”.
En primer lugar, habría que considerar que en su calidad de Jefe Supremo, es quien debe velar obligatoria é ineludiblemente por los derechos y necesidades de las Fuerzas del Orden.
En su anterior Administración se promulgó el D.S. Nº 213-90-EF, el cual regulaba las remuneraciones, bonificaciones y beneficios pensionables del personal Militar y Policial, estableciendo un sistema de remuneraciones homologado con relación a los salarios de los Diputados y Senadores de aquella época. Sin embargo, éste fue dejado sin efecto “Transitoriamente, por el D.S. Nº 051-91-PCM del 04 de Marzo del 91”, en el régimen del señor Fujimori; dispositivo que cercenó las posibilidades de una mejor calidad de vida de los policías y burló una decisión justa y equitativa a favor de ellos.
Señor Presidente, es aquí entonces donde usted bajo la figura de Primer Mandatario y Jefe Supremo de las Fuerzas del Orden, entraría a tallar dando una muestra firme de que en su actual periodo, sí se gobierna con Justicia Social, derogando el cuestionado D.S. Nº 051-91-PCM del 04 de Marzo del 91, el cual vulnera flagrantemente un derecho otorgado, justamente bajo su rúbrica.
Si en su primer periodo, tuvo la firme convicción de hacerle justicia al personal de las Fuerzas Armadas y Policiales, promulgando el D.S. Nº 213-90-EF, un auténtico acto de Justicia Social y ejercicio pleno de sus facultades como su Jefe Supremo. La pregunta sería: ¿Por qué no derogar el Decreto Supremo Nº 051-91-PCM, vigente a la fecha, que vulneró una correcta y extraordinaria decisión suya?, sobretodo cuando el momento es propicio para hacerlo atendiendo el clamor de las miles de voces de la familia policial. Más aún cuando existe el precedente que en la actualidad, Policías en situación de retiro, han obtenido sentencias judiciales a su favor con las cuales vienen cobrando sueldos muy por encima de los Policías en actividad, los cuales perciben a la fecha como Remuneración Básica, la increíble suma de 0.06 centavos del nuevo sol, injusto de toda injusticia, ya que esa remuneración básica la multiplican luego por los años de servicio del efectivo policial y con ese monto es jubilado.
Señor Presidente, esto no puede ser posible, sus Fuerzas del Orden, no pueden vivir en esta condición salarial, en sus manos está hacer justicia con ellos; estoy seguro que los casi noventitantos mil efectivos policiales y sus familias lo bendecirán de por vida.
Como en mis anteriores artículos y siempre a manera de asesorarlo, con extremo respeto, yo le sugeriría que como estrategia de Estado en la lucha frontal contra el crimen organizado y el narcotráfico, incluya la reivindicación de las remuneraciones del personal policial dentro de su Plan Maestro, acto que motivará sin duda alguna a los sacrificados custodios del orden público.
Señor Presidente, sinceramente, yo le daría prioridad a lo propuesto, con el obvio propósito de reforzar categóricamente lo actualmente planificado, medida que le aseguro redundará en una estratégica y categórica disminución del crimen organizado.
*CARLOS PEÑALOZA
El General
http://elgeneralpenaloza.blogspot.com




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