domingo, 8 de febrero de 2009

Una Verdadera Descentralización


He visto con mucha preocupación que en el transcurso de los años que lamentablemente se ha incrementado en forma significativa la desigualdad económica y social en nuestro país; motivo por el cual, se ha creado abismales y notorias diferencias sociales, las cuales como sabemos, han abierto una gran brecha socio-económica entre los que viven en la Capital y las ciudades del interior del país.

El punto es que estas ciudades o pueblos concentran la gran mayoría de las riquezas naturales que se exportan al extranjero, así como también, aportan una considerable parte de la producción nacional, tanto del sector minero, agropecuario, pesquero, ganadero, turístico y el artesanal, entre otros.

Tristemente, aunque suene deprimente mencionarlo, el centralismo y la poca imaginación de las autoridades, tanto de Lima, como Regionales y/o Municipales, dificulta el desarrollo integral, “Progreso”, es una palabra o principio de prosperidad que está muy lejos de la realidad de muchos pueblos y ciudades, aún de las más cercanas a Lima, como por ejemplo las propias provincias capitalinas, que viven en el retardo permanente, en ellas no se encuentra un centímetro de avance o modernidad, como por ejemplo, Cañete, Lunahuana, en fin, un reverendo caos y olvido socioeconómico, que requiere una “URGENTE” asistencia del Gobierno Central.

No quiero con este sincero análisis crear un clima adverso al Gobierno, solo estoy siendo puntual y enfocando con objetividad tal como vivimos en realidad los peruanos. Por ejemplo, se muestra en los canales de televisión, campañas publicitarias a favor de las compañías mineras en donde se destaca el apoyo de éstas Compañías a las comunidades locales. Sin embargo, la verdad es totalmente otra; de desarrollo y avance hay muy poco, es mínimo, ridículo e insignificante, en relación a la cantidad de dinero que ganan estas empresas por la venta de “NUESTROS” minerales en el mercado internacional. Sinceramente, creo que debemos prohibir la explotación de nuestros recursos naturales, si éstas no benefician categóricamente con prosperidad total a los pueblos mineros, el desarrollo de nuestros mineros no se proyecta con comerciales televisivos, sino con una efectiva calidad de vida para ellos, esto tiene que reflejarse en escuelas modernas, hospitales con equipos de alta tecnología, vías de comunicación, viviendas dignas y a la altura de sus esfuerzos y el sudor de su frente, educación de excelente calidad, etc.

Mi propuesta para lograr este objetivo consiste en impulsar con mayor dinamismo y efectividad el proceso de descentralización y una equitativa distribución de las riquezas, lo cual contribuirá objetivamente a generar mucho más oportunidades de empleo en los distintos ámbitos de nuestro país. Considero que ésta es la formula precisa que nos encaminará al tan ansiado desarrollo integral de nuestra nación.

Ahora bien: la descentralización debe ser la política de Estado más importante, ésta, de acuerdo al marco constitucional, es la forma de organización democrática y debe ser la prioridad permanente del Gobierno, cuyo objetivo fundamental no puede ser otro que el desarrollo integral del país. Para construir un Perú ordenado sobre la base de poderes descentralizados se requiere que todos los peruanos, autoridades, empresarios, pequeños, medianos y grandes, junto a la sociedad civil, “CAMBIEMOS DE ACTITUD”, debiendo ser menos lentos, más rápidos, más competitivos, más eficientes, menos burocráticos, eliminar, concienzudamente, el sistema de corrupción enquistado durante tantos años en los diversos Estamentos del Estado. Esa es la formula, desde mi humilde punto de vista.


Peruanos míos, hermanos, compatriotas, coterráneos, nos falta un gran camino por recorrer, ya que a la luz de la experiencia de otros países, requerimos de décadas para consolidarnos. Sin embargo, es justo reconocer la innegable voluntad del actual Gobierno Central de continuar impulsando éste proceso, pero el trabajo no es solo de ellos sino de todos nosotros, hay que ser honestos y no mezquinos a la hora de hacer un balance, la Administración del Presidente García, viene haciendo sus esfuerzos y ha obtenido sus logros, pero la clave está en irradiarlo a las Regiones menos desarrolladas y con menos potencialidades, las cuales de por sí, tienen sus limitaciones y dificultades, caso contrario, este proceso tendría un efecto adverso, ahondaría más la desigualdad y falta de equidad existente.

Actualmente, los peruanos en su gran mayoría al igual que muchas autoridades no han tomado real conciencia de la importancia y beneficios que la Descentralización puede generar para el desarrollo de sus Regiones o localidades, tienen una visión sesgada, por lo que, es necesario que el Estado adopte acciones que permitan difundir y sensibilizar a las autoridades de los beneficios y responsabilidades que asumen, considero que para avanzar en este proceso es imprescindible que los Gobiernos Regionales y Locales no sólo lo comprendan y lo entiendan en su real dimensión, sino que se apropien del mismo y sean ellos los promotores e impulsadores del mismo, ya que justamente son estos los que van a beneficiarse positivamente con este proceso.

Mi Consigna es:
¡HAY QUE HABLAR MENOS Y HACER MÁS!


Carlos Peñaloza
El General

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